GALAVIA

Armonía y Acompañamiento para Guitarra

Tipos de cadencias

§41. El lenguaje musical se organiza en frases, usando el mismo término que en la sintaxis gramatical. Como en ésta, se utilizan recursos similares a la puntuación por medio de las cadencias o de la periodicidad. Una cadencia implica un cierto reposo, precedido a veces de una tensión. Hay distintos tipos de cadencias, más o menos conclusivas. El grado de reposo depende de los acordes que se utilizan y del contexto musical.

La periodicidad suele ser el fruto de la combinación de varios elementos, como el número de compases tras los que se produce una cadencia, y la repetición de un diseño armónico y melódico. En casi cualquier obra que escuches podrás identificar estos elementos.

Hay diferentes tipos de cadencias que tienen nombres propios:

§41a. La cadencia auténtica o perfecta es una cadencia conclusiva. Se forma por el encadenamiento de los acordes de dominante y tónica con las fundamentales en el bajo. Si la dominante está precedida del acorde de subdominante, el efecto es más completo. Para que la cadencia sea ortodoxa, también debería finalizar en posición de tónica, con esa nota en la voz aguda.

§41b. La semicadencia es un reposo sobre un acorde que no es el de la tónica, frecuentemente el de la dominante. Se trata de una cadencia suspensiva.

Cuando la pieza empieza con la tónica, un recurso frecuente es el de terminar la primera parte con una semicadencia en la dominante, antes de la reexposición de esa primera parte.

Toca los 8 compases iniciales del estudio nº17 del op.35 (1828) de Fernando Sor, donde puedes comparar las dos cadencias que acabamos de señalar. La primera frase termina con una semicadencia y la segunda concluye con una cadencia auténtica; Ej.22:48

Ejemplo 22
Ej.22

En este ejemplo puedes ver los acordes desplegados en arpegios y en diversos estados, con la fundamental o la 3ª o la 7ª en el bajo: trata de identificar las inversiones.

Otros tipos de cadencias son:

§41c. La cadencia plagal, que se produce al ir a la tónica desde la subdominante. No tiene un efecto tan concluyente como el de la cadencia auténtica.

§41d. La cadencia rota o truncada se produce cuando después de la dominante, en una música que hace prever un reposo, no viene la tónica sino otro acorde, a menudo el del sexto grado.52  

Contrariamente a los tipos de cadencias anteriores, produce un efecto dinamizador del lenguaje musical por lo inesperado de su resolución.

§41e. De la misma manera que puede conseguirse un efecto cadencial por medio de la periodicidad y los esperados cambios de frase o sección, un procedimiento que puede recordar la cadencia rota es que después de un acorde de dominante que suena a semicadencia, se presente un inesperado cambio tonal, como puedes escuchar en la pieza de estilo techno titulada Eco de pájaros (M.9.14.), cc.16-17.

§42. En las composiciones que vayas tocando, habitúate a observar cómo están organizadas: los tipos de cadencias y la forma, además de la armonía, melodía, ritmo, motivos55, etc.

La utilización de distintos tipos de cadencias es uno de los elementos que contribuyen a crear un equilibrio entre la evolución previsible, que confirma las expectativas de cómo sonará la música, con la sorpresa interesante.

El carácter de una cadencia depende no sólo de si es conclusiva, suspensiva, rota o plagal, si no del contexto en el que aparece (§14a):

§42a. En ocasiones se evita cadenciar, como recurso que contribuya al carácter suspensivo de la música. Para que la ausencia de un centro tonal no resulte desconcertante, se puede equilibrar éste con elementos predecibles, como la regularidad de las frases, los motivos recurrentes y enlaces armónicos por 5ª descendente.

Notas

  1. Sobre la forma musical y las frases cuadradas tratamos en §64-§66.

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  2. La combinación de semicadencia primero y cadencia conclusiva después, sin y con la tónica en el soprano, puedes escucharla también en la Marcha de E. Elgar (C.5.10.). En Adeste fideles (C.9.2.) la mayoría de cadencias intermedias son semicadencias, mientras que la cadencia final conclusiva es una cadencia perfecta. Mira y toca también el Ej.42 del §65, de F. Sor, cuya primera parte, de ocho compases, termina con una semicadencia en la dominante.

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  3. En música tradicional escucha Abua, puiuţ de cuc (T.0.14.) que concluye con semicadencia.

    Compara el efecto de los enlaces entre las frases de las piezas de estilo waltz tituladas Diego y Elvira (M.4.17.), que utilizan cadencias auténticas o semicadencias. En la pieza de estilo lite pop titulada Blas y Germana (M.3.7.), cc.12-13, escuchas unos finales de frase que suenan a semicadencia –reposo suspensivo y sobre un acorde de dominante– aunque no aparezca la dominante del tono de la composición.

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  4. La nomenclatura anglosajona de este estudio es para que veas sólo la armonía principal, sin inversiones ni notas extrañas, como el retardo del c.4 (§54a).

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  5. Las bordaduras se tratan en §54b.

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  6. Lo mismo sucede en la canción de cuna tradicional danesa Vizzeliroa (T.9.19.), en la croata Vuprem oči (T.9.23.), en la italiana Che baccan (T.1.17.), en las húngaras Caballo desbocado (T.1.8.) y Eran amigos (T.3.4.), etc. La primera parte de la canción navideña catalana El noi de la mare (T.2.27.) tiene, en las versiones primera y tercera, cadencias plagales, que son auténticas en la segunda parte.

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  7. Mira también la obra de estilo modern pop titulada Light beige (M.9.27.), en la que sólo la última cadencia es plagal, como en la de estilo slow swing ballad titulada Preferencias (M.9.34.), en la de estilo jazz latin titulada De vuelta al hogar (M.7.20.), y en la de esdtilo modern pop titulada Testigo (M.2.55.).

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  8. Como en los cc.2-3 del Ej.29a del §55.

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  9. Otros ejemplo en este género de música tradicional, los puedes escuchar en, por ejemplo, la última cadencia de La lluvia y yo (T.5.8.) y en Tuta nana tgu (T.9.6.), cc.9-10 y 22.23.

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  10. Otros ejemplos son Da unten im Tale (C.5.7.) de J. Brahms, con la sucesión I - V7- vi, similar a la de O du mein holder Abendstern (C.2.21.) de R. Wagner (cc. 3-4).

    Escucha también la cadencia rota de los cc.36-37 del Andante de Bach (C.7.3.), y la de los cc.33-34 de El Moldau (C.7.24.) de F. Smetana. En la canción húngara tradicional Komáromi kisleány (T.4.27.) la cadencia final es rota que se transforma en plagal.

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  11. Observa que el ritmo es más importante para caracterizar un motivo que la altura de las notas: compruébalo en, por ejemplo, las dos primeras frases de la pieza en estilo jazz swing titulada Comprendiendo (M.3.16.).

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  12. Es un tratamiento similar a la composición de estilo lite pop titulada Maravillas (M.7.37.), en la que no hay más cadencia conclusiva que la última, plagal.

    En la de estilo rock titulada Macharock (M.2.37.) también observarás una periodicidad cada cuatro compases, pero sólo una cadencia concluyente al final de la obra.

    En la de estilo smooth jazz titulada Aurelia y Bernabé (M.2.9.), verás una ambigüedad tonal que no se resuelve hasta la cadencia final, aunque también hemos ido escuchando periodos musicales regulares. En ese contexto un enlace que podría haber sido banal puede resultar interesante.

    En la de estilo latin (bolero) titulada Emociones desconocidas (M.5.33.), no hay ninguna cadencia que afirme la tonalidad, pues la semicadencia del final de la sección central (cc.27-28) es con sus4, sin sensible. Sin embargo, la frecuencia con que aparece la tónica y la repetición de algunos enlaces armónicos, contribuyen a que la ausencia de un procedimiento cadencial ortodoxo no sea percibida como una ausencia de estabilidad.

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